Qué vendes: mensualidades, paquetes de clases, particulares y lo que se cobra aparte
Lo hace Quien decide los precios
La idea: El producto antes que la pantalla
Un club vende cuatro cosas, y conviene separarlas desde hoy. La clase grupal se paga con un plan: una mensualidad que se cobra cada mes y trae un número de clases —ocho, doce; ninguno si es ilimitada— o un paquete de clases que se paga una vez y vence. Cada clase que el socio reserva descuenta un crédito. La clase particular con el coach es otra cosa: se aparta en las horas libres del coach, tiene su propio precio y se asegura con un anticipo. La academia juvenil es una mensualidad más, con grupos por edad y, si la cobras, su inscripción anual. El uniforme va como cargo.
Sin decidirlo, cada socio termina con un trato distinto —«a él la particular se la dejamos en la mitad»—, las particulares se apartan de palabra y el coach pierde la hora cuando nadie llega. El sistema cobra bien lo que está decidido; lo que no, lo cobra mal o no lo cobra.
Haz la lista de lo que cobras hoy y, para cada plan, contesta: ¿se renueva sola o se paga una vez?, ¿cuántas clases trae? (vacío = ilimitada), ¿de qué deporte?, ¿cuánto dura? y ¿lleva inscripción anual?
Después, las particulares: cuánto dura cada una, cuánto cuesta —y si cambia según el coach— y cuánto se deja de anticipo al apartarla. Y lo que cobras aparte: el uniforme de la academia y la inscripción a tus torneos.
Y una pregunta que conviene contestar hoy: los planes que ya no vendes pero que algún socio sigue pagando. Esos también se dan de alta —escondidos—, para que esa persona entre con su precio de siempre.
Quedó bien si tienes cada plan con su precio, sus clases y su deporte; cada particular con su duración, su precio y su anticipo; y la lista de lo que se cobra aparte.
- Copiar el catálogo tal cual está, con planes que nadie compra desde hace un año. Empezar limpio es la mejor oportunidad que vas a tener.
- Dejar la particular sin anticipo «porque son socios de confianza». La hora del coach es lo más caro que vende el club, y la que se pierde no se recupera.