Tu carta de servicios, como se va a vender
Lo hace Quien decide los precios
La idea: El producto antes que la pantalla
En un spa, lo que se vende es el servicio: cada masaje, facial, corporal o ritual tiene su duración, su precio y su anticipo, y se cobra en su cita. No hace falta vender planes por adelantado —si tienes circuito de agua o una membresía, esos sí son planes y van aparte—. Lo que hay que decidir ahora es la carta tal como la va a ver el cliente en su teléfono: categorías (Masajes, Faciales, Corporales, Rituales), nombres que se entiendan sin preguntar y, algo que en un spa pesa más que en ningún otro negocio, qué ocupa cada servicio: qué tipo de cabina, qué equipo y cuánto tarda la cabina en quedar lista para el siguiente.
Una carta capturada como «la que tenemos en el menú» termina con duraciones que no son las reales, sin el tiempo de limpieza de la cabina —y la agenda se encima— y con dos masajes de piedras volcánicas a la misma hora cuando solo tienes un calentador.
Pasa tu carta a una hoja con estas columnas: categoría, nombre, duración real con el cliente, precio, anticipo, qué cabina ocupa (individual, de pareja, facial) y cuánto tarda en limpiarse la cabina después. Si un servicio necesita un equipo del que solo tienes uno —el calentador de piedras—, anótalo también.
Apunta si algún servicio cuesta distinto según el terapeuta que lo da, y cuáles se ofrecen en pareja: dos personas a la misma hora.
Marca los que no se deben reservar en línea —un ritual largo que prefieres coordinar por teléfono, por ejemplo—: esos se agendan solo en recepción.
Y si además vendes productos, un pase al circuito de agua o sesiones de meditación con cupo, apúntalos aparte: tienen su propia fase.
Quedó bien si tienes tu carta en una hoja con categoría, duración real, precio, anticipo, la cabina y el equipo que ocupa cada servicio, su limpieza y qué se reserva en línea.
- Capturar la duración del menú y no la real, y olvidar la limpieza de la cabina: la agenda se encima desde el primer día.
- Olvidar el equipo del que solo hay uno. Si el calentador de piedras no está anotado, el sistema no tiene cómo saber que dos masajes de piedras no caben a la misma hora.