Qué vendes: membresías, paquetes o los dos
Lo hace Quien decide los precios
La idea: El producto antes que la pantalla
Todo lo que un socio compra en ALKEA es un plan. Un plan puede ser una membresía —se cobra cada periodo y trae un número de clases, o ninguno si es ilimitada— o un paquete —se paga una vez y trae un número de clases con fecha de vencimiento—. Cada clase que reserva descuenta un crédito de su plan, y cada disciplina dice cuántos créditos cuesta: un Reformer puede costar dos y un Mat uno.
Un catálogo decidido sobre la marcha termina con doce planes que se parecen, socios en planes que ya no vendes y un mostrador que no sabe cuál ofrecer. Y cambiar los créditos de una disciplina cuando ya hay reservas genera discusiones que nadie quiere tener.
En una hoja, haz la lista de lo que vendes hoy y para cada cosa contesta: ¿se renueva sola o se paga una vez?, ¿cuántas clases trae por periodo? (vacío = ilimitada), ¿cuánto dura? y ¿sirve para todas las disciplinas o solo para algunas?
Después, por disciplina: cuántos créditos cuesta una clase. Si todas cuestan uno, déjalo así: es lo más fácil de explicar.
Y una pregunta que conviene contestar hoy: los planes que ya no vendes pero que algún socio sigue pagando. Esos también se dan de alta —escondidos—, para que esa persona entre con su precio de siempre.
Quedó bien si tienes una hoja con cada plan (precio, periodo, clases, vigencia, disciplinas) y los créditos de cada disciplina.
- Copiar el catálogo tal cual está, con planes que nadie compra desde hace un año. Empezar limpio es la mejor oportunidad que vas a tener.
- Poner créditos distintos por disciplina «porque sí». Cada diferencia es una pregunta en el mostrador.